A veces pasamos por la vida a ciegas, como muertos vivientes que realizan actividades rutinarias habiendo olvidado el fin de las cosas, hablamos con personas a las cuales ya no vemos el rostro, caminamos por la calles sin observar lo que acontece y olvidamos las emociones de la vida.

Pero un dia, todo se ilumina, se ve claro, y volvemos a conmovernos con un atardecer, admiramos el cielo aborregado y logramos distiguir la belleza de los colores de la naturaleza, podemos volver a soñar despiertos y alegrarnos con una simple sonrisa, el aire es fresco y  se convierte en un deleite el simple hecho de respirar.

Las emociones son algo curioso, son como una fuerza que puede llevarte a lo alto y dejarte admirar la belleza  y la grandeza de la vida, pero al mismo tiempo puede ser una asfixia fortuita al querer llegar mas alto y mas alto, sin poder evitar lo inevitable, perder el conocimiento y caer de picada al mundo real con un golpe tan intenso que te rompe cada hueso de tu ser, y al voltear los ojos solo puedes observar obscuridad, en un paisaje solitario y frio, donde las copas de los arboles son tan altas y espesas que cierran la entrada a cualquier rayo de luz, entonces te vez ahi, adolorido, solo, angustiado y desesperado por volver a ver un poco de esa luz y tener aquella paz que te daba volar, y al pasar del tiempo pierdes toda esperanza y volundad para entregarte al dolor y esperar la muerte.

No hay nadie aqui, y me siento tan sola, tan debil, tan desgraciada, pues aun cuando puedo arrastrarme, ya he perdido la fe, mi alma esta rota como mi corazon, y todo lo que tenia para dar ya lo di, es entonces cuando solo me queda mi pensamiento, aquel que me reprocha no haber escuchado a la razón y haberme dejado llevar por las concupisencias de la vida hasta la fatalidad, esa fatalidad que te hunde en la oscuridad y la agonia.

Solo puedo escuchar el canto de la primavera que se acerca sin embargo me encuentro aun bajo la nieve del invierno, con un respirar cada vez mas debil y el dolor de las quemaduras del hielo, a pasado a ser inexistente, ya no siento, solo espero, espero morir, por que aun cuando alguien me encontrara jamas recuperare las ganas de volver a volar.

Mis recuerdos solo logran llenar mis ojos de lagrimas, lagrimas amargas resultado de la añoranza de los buenos momentos, de las pasiones, del amor. Mi alma se vacía materializándose en agua salada que brota por mis ojos.

Ya no hay mas...solo estoy yo y mis sueños rotos como mi vida.

Decia Calderon de la Barca:

¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.